Misión

Organización ciudadana dedicada a preservar aves mexicanas en riesgo de extinción www.txori.org

viernes, 13 de septiembre de 2013

La salud emocional de los psitácidos

Por Eva B. Prado y Víctor Busteros
Fundación Ornitológica Txori © 2013
Foto: Belize Bird Rescue

Quienes hemos tenido oportunidad de trabajar en santuarios de psitácidos, sabemos bien que el cuidado de la salud emocional es sumamente importante para prevenir enfermedades.

  Tal como ocurre con los seres humanos; los cuadros prolongados de aburrimiento, estrés, ansiedad o depresión, propician la aparición de males físicos. En nuestra experiencia, además, hemos comprobado que las aves psitácidas frecuentemente desarrollan enfermedades mortales a partir de crisis emocionales o sucesos traumáticos.

  En especial recordamos dos casos, el primero de una guacamaya en México que era muy apegada al cuidador del aviario en el que vivía. Lamentablemente el hombre falleció y ante su ausencia el ave entristeció, paulatinamente su condición se deterioró hasta que un virus oportunista cobró su vida. El segundo es el de 9 loros grises de origen silvestre que en  España fueron decomisados a traficantes y depositados en un refugio especializado. Pese a que recibieron atención veterinaria de primer nivel, en el transcurso de dos meses fueron muriendo uno a uno por diferentes enfermedades.

La ciencia ha demostrado que las aves psitácidas poseen un elevado nivel de inteligencia y raciocinio; tales características las convierten en criaturas sumamente sensibles a sucesos que alteran su vida. Desde luego, el peor trauma emocional que pueden sufrir es ser extraídas de su hábitat natural para confinarlas a jaulas, lo anterior se agrava cuando se les separa de su pareja u algún otro miembro de la bandada con el que mantengan vínculos afectivos.

       No hay que subestimar a los psitácidos que nacieron y han permanecido en cautiverio, son tan sensibles como sus congéneres silvestres. Cambiarlos de recinto, de compañeros o modificar cualquiera de sus hábitos de vida pueden desencadenarles problemas emocionales severos.

       Tener presente lo anterior es fundamental, ya que la primera responsabilidad de quienes poseen psitácidas en cautiverio es procurarles una vida lo más llevadera posible. Hacemos énfasis en que bajo ningún motivo se justifica el cautiverio de pájaros que proceden de la vida silvestre; ya que los únicos capaces de resistir ésta condición son aquellos que nacieron y siempre han vivido dentro de aviarios. A continuación enumeramos algunas recomendaciones:

1. Hospedaje:

       Antes que una jaula, se debe pensar que las aves psitácidas necesitan un albergue en el que se sientan cómodas y seguras. El espacio mínimo requerido variará según sea la especie; sin embargo, en cualquier caso deberá ser lo suficientemente amplio para que puedan volar. Se ubicará en un ambiente apacible, preferentemente en un jardín. Dentro, los animales deberán tener acceso al aire fresco, al sol y eventualmente a la lluvia, pero al mismo tiempo contarán con un sitio cubierto en el que puedan resguardarse de las inclemencias climáticas y pernoctar. El recinto, además, deberá integrar perchas y columpios de madera donde los pájaros puedan posarse confortablemente, así como los implementos necesarios para contener su alimento y agua. Asimismo nidos cuando se trate de parejas con potencial reproductivo.

2. Compañía:

       Un perico solitario siempre sufre más que aquel que comparte su recinto con un compañero. De hecho, no hay nada mejor para el bienestar psicológico de un ave cautiva que una pareja de su misma especie. No obstante, es importante recordar que, independientemente del sexo, las psitácidas son bastante quisquillosas en eso de la compatibilidad, por lo que habrá que ser cautelosos durante el proceso de emparejamiento.

3. Alimentación:

       Una dieta sana, suficiente y variada puede ser la diferencia entre un ave triste o feliz. Por eso, además de agua limpia y fresca, diariamente se les debe proporcionar una ración que incluya frutas, verduras, vainas, semillas y germinados. Asimismo alimentos que contengan calcio y proteína de origen animal. Ocasionalmente se les puede ofrecer como golosina alguna flor o fruto de la temporada, o bien una galleta o trozo de pan. En la medida de lo posible se deben evitar alimentos procesados y tener cuidado con aquellos que pueden ser tóxicos para las psitácidas. Adicionalmente es muy recomendable suministrarles periódicamente algún suplemento vitamínico.

4. Entretenimiento:

       Por naturaleza las aves psitácidas son curiosas y destructoras,  por eso una magnífica terapia ocupacional para combatir el aburrimiento es proporcionarles frecuentemente ramas tiernas de árboles o elementos de madera que puedan roer poco a poco. Algunos alimentos con cascaras duras, como las nueces, también ayudan a entretenerlas. Igualmente se pueden construir juguetes de madera o alimento que dispuestos de alguna forma dentro del recinto les signifique un reto alcanzarlos. Otro elemento que ayuda es una tina con agua en la que puedan bañarse para luego acicalar su plumaje. En fin, la mejor recomendación es observar a las aves y ser creativos. Es importante ser cuidadosos con las ramas o juguetes que se les suministran, ya que algunas maderas o sus recubrimientos pueden ser tóxicos, igualmente se debe tener precaución con la instalación de los mismos para reducir al mínimo el riesgo de  accidentes.

martes, 11 de junio de 2013

Anormalidades en las plumas de los psitácidos

Por Eva B. Prado y Víctor Busteros
Fundación Ornitológica Txori © 2013

Un plumaje completo, acicalado y brillante es el mejor indicativo de que la psitácida está física y emocionalmente sana; por el contrario, un plumaje maltratado o de aspecto extraño nos indica que el ejemplar podría padecer alguna enfermedad.

     Las principales causas para que las psitácidas muestren anormalidades en el plumaje son:

1. Trastorno psicogénico:

Es una condición también conocida como “picaje”, frecuente entre ejemplares que viven en cautiverio, sobre todo en aquellos que no tienen la posibilidad de volar, ya sea porque la jaula no es lo suficientemente amplia o porque les recortaron las plumas.

   El estrés y aburrimiento que sufren las aves cautivas suele propiciar una conducta autodestructiva consistente en arrancarse sistemáticamente las plumas, las propias y en ocasiones también las de sus compañeros de jaula. Cuando esta enfermedad psicológica no se trata con oportunidad los daños pueden llegar a ser irremediables.    

2. Mala nutrición:

Una dieta óptima no sólo es indispensable para la salud física, también contribuye a mantener contenta al ave en cautiverio. Asimismo fortalece su sistema inmunológico, lo cual disminuye el riesgo de enfermedades.

   Cuando un psitácido presenta el plumaje opaco o decolorado, o crecimiento anómalo de sus plumas, es probable que exista una deficiencia nutricional en su dieta, generalmente relacionada con la carencia de lisina, metionina, riboflavina, colina, caroteno y/o calcio.

   Desde luego cada especie gusta de una alimentación particular. Sin embargo, al igual que las personas, los psitácidos necesitan una dieta que además de sabrosa, variada y equilibrada, esté basada en los tres grupos de alimentos:
a. Frutas y verduras
b. Cereales y tubérculos
c. Leguminosas y proteína de origen animal.

3. Parásitos externos:

Algunos tipos de ácaros, genéricamente conocidos como gorupos o piojillos, parasitan a las aves para alimentarse de su piel y la raíz de sus plumas. Cuando la infestación es severa (acariosis) el resultado son problemas dermatológicos que afectan la piel, las plumas, las patas y hasta el pico del pájaro. En algunos casos la descamación e irritación que producen los ácaros le provocan mucha comezón al ave y en consecuencia se rasca con tal desesperación que puede llegar a dañar severamente su plumaje.

4. Infecciones virales:

También existen enfermedades originadas por virus que causan anormalidades en las plumas, entre ellas una conocida como “muda francesa”, que se manifiesta sobre todo en animales jóvenes con la pérdida de las plumas largas de la cola (timoneras) y alas (remeras), lo cual les impide volar. En los adultos la enfermedad suele ser asintomática; sin embargo, el virus también afecta los órganos internos del ave.

   Menos frecuente pero igualmente peligrosa es la enfermedad del pico y las plumas, originada por un virus que ataca las células del crecimiento de los folículos de plumas, pico y uñas, causando malformaciones y necrosis.

Para concluir debemos señalar que las aves psitácidas son susceptibles de contraer un sinnúmero de enfermedades infecciosas originadas por virus, bacterias y hongos. Muchas de estas se manifiestan con anormalidades en el plumaje y pueden ser sumamente contagiosas, y lo que es peor, en algunos casos zoonóticas, es decir,  transmisibles a los humanos. Por tal motivo, es indispensable que el propietario de psitácidas cuente con un programa preventivo, establecido y vigilado por un médico veterinario calificado.

   En cualquier caso un diagnóstico oportuno salvará vidas y evitará problemas mayores.

miércoles, 10 de abril de 2013

¿Cómo conocer el sexo de los psitácidos?



Por Eva B. Prado y Víctor Busteros
Fundación Ornitológica Txori © 2013

En la mayoría de las especies de psitácidos no existe el dimorfismo sexual, es decir, no hay características que a simple vista permitan diferenciar entre la hembra y el macho. Lo cual constituye un verdadero problema para quienes intentan conformar parejas reproductoras.

Cuando no hay antecedentes, por ejemplo, si el ejemplar puso huevos; sólo existen dos métodos para determinar con certeza el sexo de una especie psitácida sin dimorfismo sexual:

1.      Endoscopía.
Es una pequeña cirugía que debe practicar un médico veterinario con experiencia, ya que implica dormir al animal para posteriormente hacerle una incisión de 3 milímetros por la cual se introduce una pequeña cámara con luz propia (endoscopio) que permite observar los órganos genitales e identificar el sexo del ejemplar.

2.      Prueba de ADN.
Se logra mediante una muestra de sangre fresca que se puede obtener arrancando una pluma del ave. Dicha muestra se envía a un laboratorio especializado y a través de un análisis molecular es posible identificar con mucha precisión el sexo del ejemplar.

Existen otros métodos como palpar los huesos de la pelvis del ejemplar (si los huesos están lo suficientemente separados para que pase un huevo es probable que se trate de una hembra) o los que funcionan con reactivos hormonales que se aplican en las excretas del ave. Sin embargo, no son del todo confiables.

Aquí algunos enlaces de laboratorios que realizan pruebas de ADN a psitácidas en España y México:

jueves, 28 de febrero de 2013

Jalisco también es tierra de loros

Febrero 28 de 2013 / Boletín 1302-1

En el Estado podemos encontrar 7 de las 22 especies mexicanas 


El arbolado de la Zona Metropolita de Guadalajara (ZMG) y alrededores podría albergar la mayor colonia de loro montañés, ave mexicana en peligro de extinción. 

Guadalajara, Jalisco.- Por tercer año consecutivo, investigadores y entusiastas de las aves psitácidas realizaron un censo de loros para determinar su estado de conservación en la ciudad. Los resultados serán parte del Conteo Mundial de Loros 2013 (WPC 2013, por sus siglas en inglés), con el cual se le está dado seguimiento a las poblaciones urbanas de estas aves en diferentes ciudades del mundo.

Al igual que en años anteriores, el conteo fue coordinado por voluntarios de Fundación Ornitológica Txori (FOT), organización conservacionista jalisciense que desde el año 2011 colabora en el Conteo Mundial de Loros que es organizado por investigadores de la Unión Internacional de Ornitólogos (IOU, por sus siglas en inglés).

Este año hay noticias promisorias, ya que se registró una bandada integrada por al menos 140 ejemplares de la especie conocida como loro montañés o de corona lila (Amazona finschi), el mayor número de individuos documentado en tres años. Cabe señalar que se trata de una psitácida endémica del occidente de México que oficialmente se encuentra clasificada en peligro de extinción.
 
“Nuestro equipo de voluntarios está muy contento por haber logrado el registro fotográfico de una parvada tan grande volando sobre la ciudad. Eso nos hace pensar que Guadalajara podría ser refugio de la mayor colonia existente de loro montañés”. Comentó Víctor Busteros, director de FOT.

Busteros dijo que el hecho de encontrar tal cantidad de loros en la ZMG demuestra que la ciudad se ha convertido en parte de su hábitat y que su presencia en mucho se debe al arbolado existente. Explicó que en la medida que los tapatíos preservemos la vegetación urbana estaremos contribuyendo a evitar la extinción de estas singulares aves, por ello elogió la labor de organismos ciudadanos como Extra y Redárbol.

El especialista señaló que otra amenaza para los loros urbanos, además de la deforestación, es la depredación humana, principalmente la relacionada con el tráfico de aves. Por tal motivo confía en que la socialización del tema ayude a que más personas se involucren en el cuidado de los loros y su hábitat citadino. Asimismo, considera necesario promover a nivel municipal y estatal la búsqueda de estrategias públicas que fortalezcan la protección legal de las aves y el arbolado en el que se refugian.

Busteros también informó que FOT recién concluyó una investigación que a lo largo de tres años y varias expediciones comprobó la presencia de poblaciones silvestres de guacamayas, cotorras, loros y pericos en el Estado. El informe del estudio denominado “Psitácidos de Jalisco” ya está disponible en el sitio Web de la organización conservacionista (www.txori.org).

PARA SABER:

México cuenta con 22 especies de psitácidos. De ellas 21 se encuentran oficialmente en riesgo de extinción.

En Jalisco existen poblaciones silvestres de al menos 7 especies: 1 guacamaya, 1 cotorra, 3 loros y 2 pericos

Guacamayas, cotorras, loros y pericos mexicanos están protegidos por la Ley General de Vida Silvestre que establece que ningún ejemplar de ave correspondiente a la familia Psittacidae (psitácidos), cuya distribución natural sea dentro del territorio nacional, podrá ser sujeto de aprovechamiento extractivo con fines de subsistencia o comerciales.

Referencias:
1.     Psitácidos de Jalisco http://www.txori.org/do130223.htm
3.     Sociedad de Ornitólogos Psittacidae https://www.facebook.com/groups/155979054718/?fref
4.     Pericos mexicanos en peligro www.pericosmexico.org
5.     City Parrots www.cityparrots.org
6.     Red Árbol www.redarbol.com
7.     Extra  www.bosqueurbano.extra.org.mx

Para mayor información escriba a fundaciontxori@gmail.com o comuníquese con Carmen E. Hernández al 044 333 955 4518  o visite: www.txori.org y www.txori.blogspot.com 

Créditos de la fotografía:
Fundación Ornitológica Txori 2013
Pareja de loros montañeses o de corona lila (Amazona finschi) captada en una palmera ubicada en la zona poniente de la ciudad de Guadalajara. La imagen fue lograda durante el conteo anual de loros.

FUNDACIÓN ORNITOLÓGICA TXORI es una organización ciudadana no lucrativa dedicada a preservar aves mexicanas en peligro de extinción. www.txori.org